En donde esta mama...

En donde esta mama...
Dame un punto de apoyo y moveré el mundo.

domingo, 9 de marzo de 2014

Las mujeres y la política

15. Las mujeres y la política


Isaac Gamaliel del Real Chávez
Compostela, Nayarit. México.
Introducción
Anne Anastasi, en su libro Psicología diferencial (1982), muestra una descripción de rasgos y cualidades en los que difieren mujeres y hombres, señala las cualidades que las caracterizan y describe las ventajas en las que por su naturaleza, las mujeres superan a los hombres.

1. Las niñas
Las niñas, tienen superioridad en el desarrollo del lenguaje; empiezan a hablar antes que los niños y tienen un vocabulario mayor; elaboran y utilizan frases más largas y, con estructura más completa; aprenden a leer más rápido y articulan mejor; su composición y redacción es más clara y extensa; emplean más palabras, son más veloces y fluidas en la lectura; por lo que en general, tienen más dominio del lenguaje y del razonamiento verbal. Las niñas sobresalen también en destreza manual o destreza de los dedos.

Las mujeres desde niñas se interesan más por el atractivo personal, las cualidades personales, los modales, la vida hogareña, las relaciones sociales y familiares, y tienden a desarrollar conductas maternales. También, tienen tendencia a ser más dóciles, tranquilas, disciplinadas y menos distraídas que los niños.

Desde niñas, conceden mayor valor a: la filosofía de la vida, la salud mental, las experiencias interesantes del servicio social, interesarse por las demás personas, la persistencia, la inhibición, las historias de amor y la poesía. En sus juegos son más sedentarias, conservadoras y se restringen a su campo de acción. Las niñas sueñan frecuentemente con diverso tipo de gente, más que con los propios miembros de su familia.

2. Las muchachas
Las mujeres llegan a alcanzar a más temprana edad su madurez física, por lo que llegan a la pubertad antes que los hombres.

Entre las muchachas, se observa que responden mayormente con sensibilidad; les gusta leer más novelas imaginativas y emocionales; así como historias tocantes con la escuela, la vida y el hogar; pueden guardar excesiva reserva; tienden a ser introvertidas, tímidas, miedosas y a tener cambios de humor. Sus deseos, ensueños, recuerdos y temores, se refieren mayormente a la gente.

Las mujeres tienden a integrar de mejor manera el conocimiento y la emoción, esto porque su sistema de recompensa les produce una alta respuesta agradable. La forma en la que procesa la información el cerebro femenino produce una respuesta muy alta a lo agradable.

Las muchachas aventajan a los muchachos en el uso de aptitudes verbales, incluyendo velocidad y precisión del lenguaje, así como, ortografía y memoria. Con relación a los procesos escolares, las muchachas muestran más adaptación que los muchachos y obtienen mayores calificaciones en claridad de escritura.

3. Las mujeres adultas
Las mujeres prestan mayor atención al lenguaje del humor y lo disfrutan más, dado que su sistema de recompensa cerebral registra mayor actividad, ya que dos áreas se encuentran implicadas en ello; las del lenguaje y la memoria a corto plazo. Ello refiere que tienen mayor facilidad para captar y comparar los elementos que conforman el humor y los chistes que escuchan, así como compararlos con los almacenados en la memoria, haciendo que lo absurdo sea gracioso y divertido.

En general, las mujeres presentan una valoración más alta en espíritu de cooperación; se muestran más amables y con más conmisericordia; son más estrictas desde el punto de vista moral y religioso; desarrollan más valores estéticos, sociales y religiosos; presentan una marcada tendencia hacia los valores espirituales y los relacionados con el bienestar de los demás; además, tienen un dominio más temprano del lenguaje y mayor comunicación con personas de su edad.

Las mujeres muestran una orientación hacia el servicio social, éste inicia en una etapa muy temprana y se mantiene toda su vida hasta la ancianidad, sin embargo, sus intereses y expresiones sociales a menudo son afectados por la timidez, la introversión, la falta de confianza en sí mismas y las restricciones impuestas por la cultura.

Las mujeres, muestran mayor interés: en los campos literarios, musicales, artísticos, de servicio social, administrativos, de ocupaciones sedentarias y sobre los asuntos domésticos. Leen más a cerca de la gente, se interesan por ocupaciones que requieran relaciones interpersonales, desarrollan juegos sociales que incluyen a otras personas y muestran un disfrute más inmediato en sus expresiones artísticas.

Las mujeres, frecuentemente se enfadan cuando son afectadas en su prestigio social; presentan más emocionalidad; son más expresivas; generalmente son más celosas; presentan más rubor, desmayos y desequilibrios glandulares; son más reactivas a las situaciones de tensión, pero se restablecen rápidamente; además, son más afectadas por las tendencias neuróticas y sentimientos de inadecuación; todo ello, producto de su mayor intensidad fisiológica.

Las mujeres, se tratan entre ellas con apodos afectuosos, principalmente basándose en las peculiaridades físicas que les son comunes; en el aspecto sexual se muestran más atraídas y excitadas por historias y películas románticas; incluso, es común que sus conversaciones sean sobre otras mujeres y en general sobre la gente, la ropa y la familia.

Se estima que las mujeres enferman más, aunque en promedio los hombres mueren a edad más temprana.

Para José Antonio Gil-Verona y otros investigadores de la Universidad de Valladolid, España, existen diferencias sexuales en la neuropsicología de la cognición, debido principalmente, a que la organización cerebral es diferente entre la mujer y el varón.

4. Las mujeres y la política
Todas estas características que describen a las mujeres, es importantes que los partidos políticos y sus candidatos las conozcan al momento de realizar la planeación de sus campañas, al desarrollar las mismas y al tratar de convencerlas para que obtener su voto.

Es importante hacer notar que las campañas políticas no pueden presentarse de manera homogénea para mujeres y hombres, ya que ambos poseen cerebros que han seguido evoluciones y procesos de adaptación diferentes; por lo mismo, funcionan y reaccionan de manera diferente; se orientan a cubrir necesidades específicas de su género, de sus procesos hormonales y bioquímicos en general; de la adecuación de su temperamento; de los roles sociales y culturales que les son más propios; de sus intereses vocacionales y de sus predisposiciones conductuales; de su rol de mujer, esposa o madre, cuando así sea el caso; incluso, de los oficios que más puedan desarrollar; entre otras cosas.

Las mujeres como votantes y como candidatos se comportan diferentes a los hombres, pero como gobernantes, también.

Como votantes, propician que las campañas tengan muchas chispas de afecto y emoción; les gustan las campañas alegres y que tengan cierto espectáculo; que se basen en las relaciones interpersonales y que se hagan pasando la voz; que sean expresivas, ricas en oratoria y lenguaje corporal; que los candidatos tengan buena presentación; incluso, por lo general les desagradan las campañas agresivas, conflictivas, sucias y negras.

Como candidatas, se orientan más a promover el cumplimiento de las necesidades más sentidas de la sociedad; basan su campaña en sus buenas intenciones y sus cualidades como personas, entre ellas, ser honestas y estar al lado de la gente; gustan de darle un toque emocional y humano a las campañas; su trabajo lo hacen con intensidad y pasión; además, en campaña rompen fácilmente el espacio interpersonal, se acercan con facilidad, tocan, peinan, acomodan cuellos, abrazan, reparten sonrisas, abrazan niños y besan a los electores con mucha facilidad; entre otras cosas, que son motivacionales, expresivas y afectivas.

Como gobernantes, se avocan a resolver los problemas que propician un mayor atraso social; manifiestan un mayor sentido de justicia y de igualdad; promueven el desarrollo de redes sociales y de integración social; pugnan porque la sociedad sea más cooperativa, fraterna y solidaria; tratan de que la sociedad se desarrolle en base a valores; incluso, se interesan por el buen funcionamiento de los sistemas de salud, educación e integración familiar; entre otras cosas más.

De ellas, tanto hombres como mujeres esperan que se comporten con la gracia femenina que Dios les dio o que ellas han desarrollado. Por ello, cuando una mujer se comporta como votante, candidata o gobernante con conductas parecidas a la de los hombres, bajan sus bonos políticos.

No hay comentarios: